Otros miembros de "La Familia"

¡Un sueño más
hecho realidad!
Ya hacía algunos años que hablábamos el tener una
perra grandota en la familia. Pero cuesta encontrar el momento
adecuado... Sería la más grande que hubiéramos
tenido hasta el momento, sin tener del todo claro qué raza o
qué mezcla sería. Su nombre lo sabíamos, se
llamaría Giga.
Finalmente, el año 2009, nos armamos de valor, y
fuimos en su búsqueda. Fue en un pequeño pueblo de
Lleida donde la encontramos. Su madre, una simpática mezcla
de pastor alemán, nos saludó con cariño. El padre
sólo en fotos pudimos verlo puesto que estaba en uno de sus
largos paseos libres por el campo: un precioso Mastín del
Pirineo.
El resultado: una
preciosa gran perra, rebosante de energía, muy
inteligente, a la que le encanta pasear, jugar y descubrir nuevos
horizontes.
Su juego
favorito: ¡la Queen!
Queen

Queen es una Golden
Retriever
que entró a nuestras vidas en el año 2005 con un
año y medio de edad. Sus antiguos propietarios
no podían continuar haciéndose cargo de ella y nos la
ofrecieron sabiendo que
estaría en buenas manos.
Aunque llegó adulta a nuestras manos y sin siquiera conocer su
nombre, año tras año ha ido aprendiendo mucho, y le ha
costado, lo sabemos bien. Pero así ha llegado a ser la
maravillosa perra en la que se ha convertido.
Es la buenaza de la familia. Es
lo que más la define: Queen es buena. Muy juguetona, se deja hacer de todo, no tiene
un
pelo de maldad.
Rubi

La última gatita llegada a
casa.
Encontrada
en la calle a mediados de abril (año 2009), junto a
sus hermanos, dentro de una caja. Una vez más lo que
ningún animal haría, lo hace el ser humano: abandonar.
Pusimos
carteles y anuncios para buscar propietarios, y así sus
hermanitos encontraron sus nuevos hogares. Ella fue la última
que quedaba, y decidimos ampliar una vez más nuestra familia.
Es preciosa, cariñosa, juguetona, simpática, ronronea
mucho... pero también es la más independiente y la
más escandalosa de la casa. Nunca
habíamos conocido animal más exagerado. Independiente
hasta el punto de desaparecer varios días y volver
tranquilamente como si nada, y maulladora día y noche como si
fuera lo más normal del mundo. Nos levanta
maullando y todo lo pide a maullidos: "miau quiero salir, miaau quiero
comida, miaaau quiero entrar, miaaaau no tengo sueño, miaaaaau
quiero mimitos..." Mucha paciencia es la que nos hace
falta con ella...
Pussycat


El hijo de Kissy de
ojos color
miel nació el año 1999, y es muy suyo.
Criado toda su infancia entre su
madre biológica y su adoptiva (Nuka), aunque nadie lo
diría porque no le
gustan nada los perros, por pequeños que sean. Él
sólo acepta a Nuka, del
resto no quiere saber nada.
Es tan cariñoso como miedoso,
en cuanto entra alguien que no conoce, el gato desaparece. Pero cuando
toca ir a
dormir, es el primero en tumbarse junto a su amita y pedir caricias
entre
ronroneos.
Piranya


Gatita recogida de la
calle en
el año 1997 mordida por un dobermann, pensábamos que no
se salvaría.
Con mucho cariño, salió
adelante y se recuperó, aunque sin rabito.
Esta gatita de ojos amarillos,
durante años no ha soportado ningún perro cerca de ella,
pero poco a poco ha
ido aceptándolos, pues no todos son malos.
Actualmente hasta limpia a los
cachorritos cuando duermen. Es cariñosa hasta resultar pesada,
no acepta un no
por respuesta: ella quiere mimos a todas horas.
Kissy

Fue
la primera gata de la casa,
encontrada en la calle una lluviosa noche de verano del año 1996.
Criada por Nuka, su mamá perra
adoptiva, ha adoptado las costumbres de ésta. Se lleva bien con
los perros y
sale a pasear a diario: duerme y come en casa y pide que le abran la
puerta
cuando le apetece salir o entrar.
De preciosos ojos verdes, Kissy
es cariñosa, lista y juguetona y se ha ganado a todo el
vecindario.
Gallinero
Rubias(3): La
mayor de todas, comprada a principios de abril (año
2010), cuando finalmente estuvo "acabado" el gallinero que durante
meses estuvimos construyendo para ellas. Las otras dos, son de
principios de octubre (año 2011). Cada una con su
carácter, como con
todos los animales, pero nada destacable.
Blanca y
Negra: Las fuimos a buscar a una
granja en septiembre (año 2010). La Blanca es la más
movida, voladora y
desconfiada del gallinero, ya nos avisaron al comprarla, pues el
gallinero
debía estar techado o se escaparía. No hay manera de
acercarse a ella y pone
los huevos blancos. La negra, por el contrario, es más
joven y tranquila.
Blanca2
y Negra2: Tras un invierno dándole vueltas a
si adquirir más gallinas o no, puesto que siempre nos faltaban
huevos para
familiares y amigos, decidimos que el lugar era lo suficientemente
amplio
para añadir un par más. Estuvimos buscando nuevas razas
(tipo la Nita, por
ejemplo, a la que podemos recordar en el apartado "En recuerdo"),
pero no las encontramos, así que en febrero del 2011 cogimos
otra blanca y otra
negra. Como toda nueva gallina, les costó un poco
integrarse (las gallinas suelen ser muy malas con las nuevas), pero con
el tiempo
ya son una parte importante del gallinero.
Urà
y Gea: En el año 2010 un amigo nos comentó
que tenía un conocido al que le habían criado las
tortugas de tierra, y que
buscaba propietarios de confianza y responsables que se quisieran hacer
cargo
de algunas. Nos hizo ilusión empezar con una nueva especie en la
familia, nos
informamos de sus cuidados y nos pareció que podíamos
hacerlo bien. Ahora son
pequeñitas, pero ya forman parte de nuestra vida cotidiana,
esperemos que vivan
muchos años con nosotros, pues son las más longevas
de todos los animales
que tenemos actualmente, con una esperanza de vida de unos 50
años.
Tortugas de agua
Suici: Entró a nuestras vidas suicidándose (año 2000). Se tiró de un 4º o 5º piso casi muriendo en el acto. Ensangrentada, fue recogida y entregada al balcón del cual había caído que negó ser propietario de la tortuga. Con el tiempo se recuperó y fue así como entró la primera tortuga a casa.
Medi y Matilda:
Tras un par de años con Suici, como estaba solita,
decidimos comprarle un par de compañeras: una mediana (Medi) y
otra más
pequeña (Matilda).
Tugo: En octubre del 2008, nos dijo un amigo que se buscaba hogar para un macho de tortuga de agua. Nos alegramos mucho pues las nuestras son hembras y siempre pensábamos que algún día tendríamos un macho. Y para casa vino.
Tor y Tora:
En verano del 2010 vinieron
a parar a nuestras manos un par de tortuguitas
más, que se regalaban por no poder atender, y aunque la idea era
buscarles propietarios como solemos hacer, nos gustaron especialmente y
con
nosotros se quedaron. ¡Bienvenidos
a la familia!
Son unas comilonas todas ellas, ¡y algunas muerden! Pero a pesar de no ser el típico animal de compañía, hace ilusión ver como piden comida en cuanto nos ven. Son cariñosas a su manera.
Peces
Decidimos iniciarnos en
el mundo de los acuarios hacia el año 1997, y desde entonces
hemos ido ampliando. Lo que empezó siendo un acuario de 38l de
agua fría ha acabado en dos acuarios de 120l, uno de agua
fría y el otro de agua caliente. Y en mente está el
estanque, que con el tiempo esperamos poder hacer.
En nuestros acuarios hay una
entrada y salida continua de peces.
En el de agua caliente crian
los molly velífera y los guppys de vez en cuando, y en cuanto
cogen un poco
de tamaño, los solemos regalar.
Y en el de agua fría vamos
rescatando peces de estanques y aljibes abandonados que se secan cada
verano y
contienen peces. Los medicamos, los ponemos bien fuertes y los
regalamos.
Cansados de tanto
movimiento de aguas, medicamentos y tiempo, llegamos a regalar casi la
totalidad de
nuestros habitantes de acuarios.
Pero con el tiempo, hemos vuelto
a las andadas, han vuelto a criar unos, y hemos recogido de nuevo otros.
Se van adaptando todos muy
bien y ya piden comida en cuanto nos ven. Cada uno tiene sus
manías a la hora
de comer y se reparten bien el color de las escamitas de pienso que
comen.