Quienes Somos:

¿Por dónde empezar?

¿Quienes somos...? ¿Dos personas...? ¿Una pareja...? ¿Amantes de los animales...? ¿Trabajadores...? De todo un poco. 

A menudo cuando visitamos un refugio, llamamos a un criadero, vemos una página web, leemos una noticia en un periódico, etc. nos preguntamos quién está detrás de toda esa faena.

Algunas veces con una llamada logramos una comunicación directa con la persona responsable, quien amistosamente nos atiende y a través de ese intercambio de palabras nos hacemos una idea de con quién estamos hablando.

Cuando hablamos de un criadero, mucha gente se pregunta cómo están los animales dentro: ¿en jaulas? ¿con pocas atenciones? ¿entre decenas de perros? ¿criando sin parar?

Ciertamente, hay muchos tipos de criaderos, y aquí queríamos hablar un poco del nuestro.

En “Corazón de Diamante” no somos criadores a gran escala, no los tenemos en jaulas ni entre decenas de perros. Reciben toda nuestra atención posible, día tras día: los limpiamos, jugamos con ellos, les damos de comer, los conocemos bien, y ellos nos conocen a nosotros. Cada uno tiene su carácter, sus manías, sus vicios y su personalidad.

De entre nuestras perritas Yorkshire Terrier, a veces hacemos criar a alguna, según su evolución vital. A partir de un segundo celo, y si lo vemos conveniente, la vamos dejando a ratos con el macho, sin agobiarla. Si todo va bien, en dos meses esa perra tiene cachorritos, pero no siempre es así. No nos importa si no ha habido embarazo, no sería el momento, otra vez será. No inseminamos artificialmente, a pesar de ser como dicen muchos criadores y veterinarios: lo más limpio y eficaz. No nos acaba de gustar algo tan frío y poco natural en la concepción de un animalito.

Por ello no tenemos cachorros todo el año, depende de los mismos perros. Pero cuando nacen: ¡Qué preciosidad! ¡Ojalá pudiéramos quedarnos con todos! 

Desde el momento de su nacimiento son mimados y criados por su propia madre, con nuestra ayuda. Diariamente son pesados y observados, para detectar cualquier posible anomalía a su justo tiempo. También reciben las visitas veterinarias necesarias, y son inscritos en el LOE, para tener su pedigree correspondiente.

A partir de los dos meses, los chiquitines, que ya comen solos, están vacunados, desparasitados y bien socializados,  son entregados a su futura familia, la cual en más de una ocasión ya lleva un tiempo de espera, visitándolos cuando es posible, y siguiendo su crecimiento a través de fotos.

Y la gente nos pregunta: “¿Es difícil separarse de los cachorros? ¡Yo no podría!” 

Siempre es un poco difícil, pero pensemos que no es lo mismo tener un perro que dos. Ni dos que cinco. Cuantos más perros se tienen, más dividido está todo: el tiempo, los mimos, las alegrías, las atenciones, etc. Creemos que tenemos el número de animales justo para poder dedicarles el tiempo que necesitan y merecen. Cuando criamos nuevos cachorritos, ya lo hacemos con la idea de que tendrán una feliz familia que se cuidará de ellos exclusivamente y de que pueden llegar a estar aún mejor de lo que están, sin compartirlo tanto todo.

Y bueno, este es un breve resumen de nuestro criadero. En los enlaces del menú hay fotos de nuestros Yorkies, además del resto de la familia. ¡Os invitamos a conocerla!

CARLA.