El cruce  

A la hora de cruzar a tu perrita o perrito Yorkie, lo más importante es saber cuando esta en celo. Es decir, en que momento es fértil.
En el caso de un macho, eso es bastante fácil: no requieren de ningún momento especial, simplemente necesitan el estímulo de oler a una perrita que este en celo.

En el caso de las hembras, es algo más complicado, pero no mucho más. Normalmente, una perrita adulta entra en celo por primera vez a los ocho meses de edad, aunque esto puede variar dependiendo de cada una, igual que ocurre con las personas. Así que tan normal es que empiece con su periodo de celo a los seis como a los diez meses.

A partir de este primer celo, tendrá uno cada seis meses. El periodo de celo suele durar unos 16 días, pero no es fértil durante todos ellos. Durante los primeros nueve días, la perrita manchará al igual que las mujeres, sangre menstrual, de color rojo oscuro. A partir del noveno día, el color cambia y se va aclarando, tomando un color claro translúcido, más bien rosado. Es precisamente cuando se produce este cambio de color cuando nuestra perrita es fertil y puede quedar embarazada.

Para poder controlar el cambio de color, es muy util hacer lo siguiente. En la epoca aproximada en que calculamos que le toca el celo a nuestra perrita (cada seis meses a partir del primer celo) tomamos un clinex limpio y por las mañanas, se lo ponemos en la vulva. Si esta sangrando, se vera muy claramente una gotita roja en el clinex. esto es conveniente, ya que algunas Yorkies sangran tan poquito que si no estamos atentos, el celo puede pasar desapercibido.

A partir del primer dia del celo, seguiremos controlando el color del flujo, que durante unos 8-9 dias sera de color rojo sangre. Aproximadamente el noveno, veremos el cambio de color a un flujo translucido de color rosado. En ese momento, la perrita esta preparada para llevarla al macho.

Normalmente, ambos animales se las apañan bien en la monta, pero a veces, por inexperiencia y por su pequeño tamaño, deberemos ayudarlos. En particular, será importante vigilar que la perrita no haga movimientos bruscos ni salga corriendo, para que no haga daño al macho.

Una vez que el macho a montado a la perrita, es decir, su pene esta introducido en su vagina, comenzará a hincharse, formando en llamando "nudo". El objetivo es permitir que el pene del macho quede firmemente sujeto dentro de la vagina de la hembra pra permitir la eyaculación en su interior. Este proceso suele durar varios mimutos, incluso 15 o veinte minutos. Es ahora cuando debemos vigilar que la perrita no salga corriendo, para evitar lesionar al macho.

Cuando el macho termina de eyacular, su pene pierde la hinchazón y puede salir de la vagina de la hembra. No es mala idea lavar al macho ahora, para evitar infecciones, pero no se debe lavar a la hembra hasta pasados unos minutos, para favorecer la fecundación.

Normalmente, la perrita está ovulando desde el día 9 hasta el 16, por lo que opara aumentar las probabilidades de embarazo, es recomendable repetir la monta. Los ovulos y los espermatozoides pueden sobrevivir dos días dentro de la perrita, por lo que con cada monta, estamos favoreciendo la fecundación de los ovulos producidos ese mismo día, el anterior y el siguiente. Para maximizar la probabilidad de embarazo se recomienda realizar dos montas en dias alternos, por ejemplo el dia 10 y el dia 12 desde el comienzo del celo.

El embarazo  

Tras la monta del macho, no hay medio posible de saber si nuestra perrita está embarazada excepto esperar hasta que haya pasado algo más de un mes. El embarazo puede durar unos 60-64 dias.

Tras la monta, pesaremos a la perrita para saber su peso exacto. Ya que estos perritos suelen ser bastante inquietos, la mejor forma de hacerlo es pesarse uno mismo en una báscula de casa con la perrita en brazos, y posteriormente sin la perrita. La diferencia de peso, es lo que pesa nuestra Yorkie. Controlando la variación de su peso a lo largo de estos dos meses, podemos tener una idea de si nuestra yorkie esta embarazada o no, aunque nada es seguro todavía.

Durante los primeros días, no es necesario seguir ningun régimen especial, ni impedirle hacer ejercicio. Al contrario, cuanto más fuerte y flexible este la perrita, más fácil y rápido será despues el parto. Por tanto, hasta los 35-40 días despues de la monta, nuestra perrita puede hacer una vida perfectamente normal.

A partir de los cuarenta días, es posible que empecemos ya a notar como nuestra Yorkie engorda. Se le empezará a notar que la "cintura" se le ensancha, y si la miramos desde arriba, será más claro todavía. En este momento, y siempre siguiendo el consejo de su veterinario, puede dársele algún suplemento de calcio o vitaminas. El calcio es especialmente importante, para prevenir posteriores problemas de eclampsia.

Desde este momento hasta el embarazo, nuestra perrita puede hacer todo el ejercicio que quiera. Por supuesto, no le convienen demasiado los ejercicios violoentos, sino más bien los paseos. Hacer ejercicio pondr´ña en forma todos los músculos de la pelvis, que son los que necesita para el parto. Sin embargo, tampoco debemos forzarla si ella no quiere. hay que tener en cuenta el instinto de nuestra Yorkie. Ella sabe mejor que nadie lo que la conviene.

De aqui en adelante, es posible que la perrita empiece a comportarse de forma especial. Muchas suelen buscar un "nido" para cuidar de sus futuros hijos, y no es raro que te la encuentres refugiada en el fondo del armario, o bajo un mueble. Su instinto le dice que busque un lugar tranquilo y abrigado para traer al mundo sus cachorros.

En esta fase, conviene darle a la perrita para que se acostumbre a ella, la cesta en la que criará a sus cachorros. Debe ser un sitio abrigado, o podemos forrarla con una manta vieja para que la propia perrita la coloque con las patas. Normalmente las yorkies son madres muy celosas, que no se fian de nadie, y para sus cachorritos, les gusta hacerlo todo ellas mismas. No conviene usar cestas de carton, mimbre o madera, ya que los cachorritos que estan a punto de nacer, son inquietos y curiosos, y se van a llevar a la boca todo lo que vean. Tanto el mimbre como el carton o la madera, pueden producir astillas y serios problemas intestinales si los cachorritos los mordisquean.

A partir de los 55 días, se puede realizar a la perrita una ecografía, para tratar de observar el número de cachorros que lleva, y comprobar con el veterinario que todo vaya bien. Sin embargo, esta visita no es obligatoria, y dependerá más del caracter de la perrita que de otra cosa. Es mejor no acudir al veterinario si ella tiende a ponerse nerviosa en esas visitas. Es mucho más importanta que la perrita este tranquila a que nosotros sepamos cuantos cachorritos tiene. Conviene recordar que el parto no es ninguna enfermedad, es algo natural y en la inmensa mayoria de los casos no es en absoluto necesario un veterinario

A los 60 días, el parto puede producirse ya en cualquier momento, y no conviene descuidarse. Lo más habitual es que el parto se produzca a los 62-64 días de la monta, pero como lo normal es realizar varias montas y es imposible saber en cual de ellas se ha quedado embarazada, es mejor no confiarse.

 

CICLO ESTRAL FEMENINO

Es muy importante conocer el hecho de que una hembra canina tiene una media de dos períodos reproductivos activos al año. Un buen conocimiento de las fases de dichos ciclos aumentarán las posibilidades de éxito en caso de que se desee que tenga descendencia.

PRIMER CELO

La mayoría de las ocasiones en que una perrita tiene su primer celo indica la llegada de su pubertad. El momento que esto sucede varía muchísimo según la raza a la que pertenezca; una raza pequeña suele tenerlo hacia los seis meses de edad, en cambio, un ejemplar de razas grandes puede no tener su primer celo hasta los doce meses o más.

La llegada de primer ciclo estral no significa que el animal haya alcanzado la madurez, por lo que no se recomienda que tenga camada a una edad tan temprana.

FASES

El ciclo sexual de las hembras caninas está dividido en cuatro fases perfectamente diferenciadas.

Anestro

Es el período de descanso sexual, la fase intercelos, por lo que no se muestran signos de actividad sexual; las relaciones entre individuos son normales. Es la fase de mayor duración, y aunque viene siendo de seis meses, en algunos ejemplares puede ser mayor, sin que por ello haya que alarmarse puesto que influyen factores tan variados como el clima y la dieta.

Proestro

Los síntomas claros de que la hembra se encuentra en ese período es que la vulva muestra cierta hinchazón y se lleva a cabo una ligera hemorragia menstrual que varía según el ejemplar, se dan casos en los que parece que no mancha. Aun cuando la hembra no se deje cubrir, los machos mostrarán un gran interés por ella debido a que ésta libera las llamadas feromonas. Esta fase dura entre siete y quince días, aunque la media son diez, en los que la secreción sanguínea aumenta poco a poco hasta un máximo para disminuir lentamente.

Estro

La tercera fase del ciclo estral es cuando se produce la ovulación. En este período la vulva alcanza su máximo tamaño aunque las secreciones sanguíneas sean menores o inexistentes. Su duración varía entre cinco y diez días, es el único momento de fertilidad de la hembra y normalmente se deja cubrir por el macho.

Metaestro

Esta es la última parte del ciclo sexual femenino, cuando todo su aparato genital adquiere paulatinamente la forma habitual. Ahora es cuando se produce la nidación del óvulo en caso de que se produzca su fecundación; es también la ocasión en que una hembra puede desarrollar una pseudogestación.

PERÍODO MÁS ADECUADO PARA REALIZAR LA MONTA

La ayuda del veterinario puede ser determinante, dado que depende de la concentración de progesterona en sangre; así que una concentración alta de progesterona indica que la perra está ovulando. Normalmente, el día de la ovulación no es el mejor y que no tiene por qué coincidir con la conducta de aceptación por parte de la hembra. Si la cópula se realiza durante el segundo día después de la ovulación, con seguridad el número de ejemplares de la camada será elevado.

No se recomienda dejar a los animales juntos durante un tiempo prolongado, sino llevar a la hembra al terreno del macho —al menos a un sitio conocido por él— y permitir que éste la cubra dos veces en días alternos, hacia el noveno, undécimo y decimotercer días.

GESTACIÓN Y PARTO

Una vez que se confirma el estado de gravidez de nuestra perra, ésta necesita cuidados y atenciones específicos tanto hasta el momento del parto como una vez paridos todos los cachorros.

PRECAUCIONES SANITARIAS

Es conveniente que la hembra se encuentre perfectamente vacunada y desparasitada antes de que se produzca el embarazo, de modo que su sistema inmunitario esté en perfecto estado para una mayor seguridad de los cachorros. En caso de que se deba vacunar a la hembra no se puede efectuar esta operación hasta que se haya destetado la camada, sí se puede desparasitar alrededor de los 30-45 días de gestación.

GESTACIÓN

Durante el primer mes de embarazo apenas si aparecen síntomas que certifiquen su estado, por lo que para asegurarse de que recibe la alimentación adecuada para el desarrollo de los fetos se le proporcionará un pienso para cachorros desde un tiempo después de ser cubierta por el macho; en caso de no haberlo hecho en un primer momento, el cambio de dieta se debe efectuar en cuanto se tenga certeza de su peñez. Este punto es muy importante, sobre todo en la segunda mitad de la gestación, puesto que este es el momento de mayor desarrollo fetal.

La mejor manera de asegurarse que la perra está preñada es realizando una ecografía alrededor de los 25-30 días después de la última monta. Con la ecografía no sólo se determina el estado de gravidez de la perra sino que se contrasta el estado general de los embriones y su ritmo cardíaco; asimismo, permite un análisis del aparato reproductor de la madre. También es habitual realizar una radiografía alrededor de las seis semanas; en contra de lo que pueda parecer esto no influye negativamente en el desarrollo de los fetos. La radiografía suele ser un buen método para determinar con exactitud el número total de cachorros.

El período de gestación oscila entre 57-63 días, según la raza y el individuo, de modo que una media como especie sea de dos meses. Si una vez transcurrido dicho período no tiene lugar el nacimiento de los cachorros, se hace imprescindible la visita al veterinario para que se estime la inducción del parto o la cesárea.

PARTO

Una vez concluida la gestación, llega el momento del parto. Los síntomas más claros de que se va a producir son que la vulva se relaja, se segrega leche, disminuye la concentración de progesterona en sangre y la temperatura corporal de la perra baja un grado.

Lo normal es que ella se encargue de todo, de modo que no es necesario intervenir. Sólo se debe prestar atención al hecho de que aun produciéndose contracciones no se efectúe el nacimiento del cachorro o que la hembra se muestre muy abatida.

El tiempo que transcurre entre el nacimiento de los distintos perritos no es siempre el mismo, puede nacer uno cada 15 minutos o cada cinco o seis horas. Es muy raro que una perra no se ocupe de limpiar al cachorro, cortarle el cordón umbilical, estimular su respiración mediante continuos lametones y que mame lo antes posible. De no ser así, los cachorros deben ser atendidos por su cuidador, quien realizará todas estas funciones en lugar de la madre.

Es muy fácil percibir cuándo ha finalizado el parto, puesto que la actitud de la perra cambia por completo, disminuye su nerviosismo, desaparecen los jadeos y comienza a relacionarse con normalidad con los miembros de su entorno.

DISTOCIA

Este es el término que se aplica a todo parto que presente algún tipo de problema, bien sea por una duración demasiado prolongada o porque éste no llegue a producirse de modo natural, de modo que habría que practicar una cesárea.

Un parto distócico puede quedar determinado por una mala alimentación a lo largo de la gestación, tanto por exceso como por defecto. A grandes rasgos se pueden definir las causas de distocia como de origen materno, las provenientes de problemas en los fetos y las originadas por la ausencia de contracciones uterinas. Las causas de distocia más frecuentes tienen su origen en la hembra, puesto que hay especial propensión en ejemplares de edad avanzada o excedidos en su peso, que hayan padecido una rotura de cadera que estreche el canal pélvico; es importante considerar que esta característica es propia de algunas razas, por lo que precisamente esa estrechez específica provoca casi con toda seguridad un parto problemático que frecuentemente acaba en cesárea.

Cuando el parto es distócico debido a los cachorros normalmente es porque éstos tienen un excesivo tamaño; otra circunstancia, aunque de menor incidencia, es la mala colocación de los cachorros en el conducto pélvico.

Destete

Transcurrido un mes de lactancia, la hembra espaciará poco a poco el tiempo que dedique a los cachorros por lo que puede ser necesario suplementarles la dieta con productos especiales para el destete. El destete completo debe realizarse entre los 45-60 días de edad. Así, un cachorro de dos meses ya debe comer exclusivamente pienso específico para sus necesidades.

Inseminación artificial

Si la hembra rechaza la monta, el macho con el que se desea cruza está lejos o incluso ya fallecido pero cuyo patrimonio genético es muy valorado, se puede proceder a la inseminación artificial con semen fresco, refrigerado o congelado, si bien con este último el porcentaje de éxito disminuye.

Posparto

Tras el parto la hembra manchará durante unos días hasta que todo su aparato genitourinario recobre su complexión habitual. Como al ocuparse de sus cachorros durante el parto lo normal es que ingiera las placentas, cordones umbilicales, líquidos, restos de sangre y demás, sus heces pueden mostrar un aspecto diferente del cotidiano al que no hay que prestar mayor atención.

TRASTORNOS DE LA FERTILIDAD

En las ocasiones que tras una monta no se produce la gestación de una nueva camada se barajan multitud de afecciones que pueden padecer ambos ejemplares. Normalmente las montas improductivas se deben a la elección incorrecta del momento pero en otras ocasiones se deben a distintas patologías.

TRASTORNOS MASCULINOS

Los más frecuentes son los desequilibrios hormonales, tales como el hipotiroidismo; el segundo factor en orden de incidencia es el comportamiento, bien por inexperiencia bien por abstinencia prolongada; el entorno es un elemento clave, pues el estrés del macho o la presencia de otros machos dominantes pueden influir negativamente; otro elemento de fracaso es el dolor producido durante la monta, que puede provenir de la fractura del hueso peneano, de la displasia (si la padece) o de dolores vertebrales o articulares de cualquier índole.

Otro grupo de factores pero de menor incidencia son las debidas a inflamaciones e infecciones, por ejemplo, la epididimitis, la orquitis o la prostatitis; asimismo, pueden intervenir lesiones traumáticas genitales como la fibrosis cicatricial, anatómicas como la persistencia de frenillo en el pene o una hernia escrotal, y medicamentosas al estar administrándose anabolizantes o psicotrópicos.

Hay un último grupo de elementos que influyen en el fracaso de la fertilidad, entre ellos se encuentran la obesidad, carencias de yodo, vitamina A o zinc; genéticos, como una consanguinidad muy cercana, o la presencia de anticuerpos contra los propios espermatozoides.

TRASTORNOS FEMENINOS

Entre las lesiones que pueden afectar a las perras se establecen cuatro grandes grupos.

Anomalías en la producción de óvulos

Esta enfermedades puede deberse a trastornos hormonales durante el crecimiento o a tratamientos inhibidores del celo antes de la pubertad; a obesidad real; a trastornos hormonales en el adulto; a la administración de ciertos medicamentos (andrógenos, protestágenos, cortisona, anabolizantes...); a la vejez; o a una afección ovárica producida por algún tipo de quiste o tumor o por insuficiencia hormonal.

Anomalías en la monta

Derivadas de una lesión vulvar o vaginal, producida por dolor genital o articular, por la predisposición racial, por la agresividad de la hembra, por su indiferencia o torpeza, así como por la desproporción entre ambos ejemplares.

Anomalías en la fecundación

La causa principal es la mala sincronización entre la ovulación y la monta, pero una infección, que actuaría como obstáculo en la fecundación, es una causa que tiene cierta incidencia.

Anomalías en la nidación y la gestación

Sus orígenes son muy variados puesto que pueden deberse a infecciones, parásitos, traumatismos, ingestión de tóxicos, desajustes hormonales, problemas genéticos y malas alimentaciones, tanto por exceso como por defecto. Cada una de estas anomalías produce ciertas enfermedades que alteran el poder reproductivo de los animales; entre ellos esta la aparición de abortos a lo largo de todo el período de gestación, las malformaciones en los cachorros y la resorción de los fetos.

Enfermedades de la próstata

La próstata se encarga de segregar sustancias de vital importancia para el desarrollo de los espermatozoides. Las principales enfermedades que padece son hiperplasia benigna de próstata, postatitis, neoplasias, quistes paraprostáticos.

 

El Celo

El primer celo se presenta aproximadamente entre los 8 a 10 meses de edad de la hembra, aunque hay estudios que afirman que en ejemplares que permanecen mucho tiempo encadenados o solos, retrasan la entrada a la pubertad hasta los 12 meses.
A partir de este momento, el celo se repetirá con una frecuencia de entre 150 a 180 días, es decir, dos veces al año, generalmente en primavera y otoño. La duración depende de varias circunstancias, aunque lo normal es que oscile entre 12 a 23 días, se suele tomar como media una duración de 21 días.
El celo se caracteriza por variadas manifestaciones tanto físicas como de comportamiento, que evidencian tal situación sin dar lugar a dudas de ninguna índole.

Unos días antes apreciaremos una ligera hinchazón en la vulva y aumento del apetito. La hinchazón continuará durante 5 ó 6 días más hasta la aparición de las primeras gotas de sangre. La cantidad de flujo sanguíneo que evacuará la perra es distinto de un ejemplar a otro, siendo en algunos casos abundante y en otros, por el contrario, mínimo de tal forma que lamiéndose impide que se vea. Al principio la sangre es de color bien rojizo, cosa que entre el día 4 al 15 empieza a decolorarse adquiriendo un tono rosado pálido.

A nivel orgánico, la perra experimenta cambios produciéndose un alargamiento del útero y la aparición de protuberancias formadas por folículos en los ovarios. Esta es la segunda etapa del celo llamada estro; siendo en esta fase en la que la perra empieza a jugar con el macho a modo de cortejo hasta terminar aceptándolo.
Hacia el sexto día del estro se produce la rotura de los folículos y los óvulos son liberados, produciendo así los días más fértiles, que normalmente coinciden con el día 11 al 15 del celo. No es raro que se produzcan variaciones de días de una perra a otra en esta fase.

En cuanto al carácter, comprobaremos como la "dama" en cuestión tiene cambios notorios en la sensibilidad anímica y parece estar ocupada mentalmente en sus sueños (que se suponen amorosos) desatendiendo los requerimientos y llamadas que el dueño efectúa, no por desobediencia tanto como por estar más receptiva a posibles "galanes" que satisfagan sus sueños amorosos. También notaremos que se vuelve más mimosa y rehuye las disputas o altercados que podamos plantearle por esta supuesta desobediencia.

Como ya podemos ir deduciendo, el celo es el mecanismo natural que la perra tiene para aceptar al macho con el fin de la propagación de la especie, es por lo cual deberemos tener especial cuidado en mantener a buen recaudo a la perra en celo para que ningún osado "galán" del vecindario nos deje un regalo indeseado en forma de cachorros que vendrán al mundo 60 días después del cortejo amoroso. También debemos prever que nuestra "dama" hará todos los esfuerzos posibles para escapar de nuestro control y tener su aventura, y esto no debe sorprendernos, ya que responde exclusivamente a un instinto bien definido, el cual se suele llamar instinto animal y en este caso está bien definido. Podría contarles una buena cantidad de anécdotas al respecto, pero no es la función de esta página (aunque si estás interesado puedo incluir una nueva sección para que compartas tus relatos). Lo importante de estas anécdotas es entender que pueden roer la cuerda que le mantiene atada en las ausencias del dueño con el fin de escapar a la calle, o incluso de autolesionarse al saltar un muro o valla.

La pubertad en el pastor alemán macho llega cuando éste cumple los 8-10 meses de edad. A diferencia de la hembra que sólo aceptará al macho en 2 períodos bien definidos al año, el macho está siempre en disposición para la monta o cubrición, cosa que sólo intenta con hembras en celo. Los clubs de la raza aconsejan que un macho (y la hembra también) no se dediquen a la reproducción hasta completar su pleno desarrollo tanto a nivel físico como de carácter, lo que nos lleva a los 2 años de edad.

Suelen ser los propietarios de machos los más interesados en que su ejemplar tenga el ansiado desahogo sexual cuando éste está preparado, alrededor de los 9 meses, tal vez impulsados por una cuestión de honor... Ciertamente no debemos preocuparnos si ese desahogo no se produce, ya que en la naturaleza solo el macho dominante tiene esa labor.

 

FASES DEL CELO

Proestro Tiene una duración de 4 a 14 días y se caracteriza por el flujo de sangre que sale por la vulva. Días antes la vulva empieza a hincharse y el carácter del ejemplar se torna más inquieto.
Estro Se caracteriza por que la vulva alcanza el máximo grado de tumefacción o hinchazón y se produce la ovulación entre 1 y 3 días después de que la perra acepta al macho. La duración conjunta del proestro y estro oscila entre 18 y 21 días. La sangre que elimina es de color rasado pálido. Fase de máxima fertilidad.
Metaestro Tiene una duración de 30 días aproximadamente y se caracteriza por que el cuerpo lúteo permanece en funcionamiento. En esta fase no hay secreciones sanguinolentas y de producirse la monta o apareamiento es la primera etapa de gestación. En ocasiones se producen manifestaciones similares a la del parto con presencia de leche; se suele denominar pseudoembarazo o embarazo psicológico. Es fundamental controlar las mamas para evitar la aparición de quistes o tumores mamarios.
Diestro Tiene una duración de 1 a 3 meses aproximadamente y es la fase de reposo sexual del animal en la que la hembra no acepta al macho para la monta. Normalmente se considera la fase opuesta al celo por todas las manifestaciones que hay, es decir, no hay ovulación ni secreciones sanguinolentas, etc.
Con el diestro se completa todo un ciclo que abarca entre 150 a 180 días hasta el inicio del proestro

 

Apareamiento

Como se comenta en la sección El Celo, el macho siempre está en condiciones para el apareamiento mientras la hembra, por el contrario, solo aceptará al macho en períodos bien definidos y limitados en el tiempo, hacia el día 10-11 de iniciado el celo son las fechas propicias ya que se produce la ovulación, aunque estas fechas sólo son orientativas por las diferencias que hay de una hembra a otra.

En ciertas ocasiones o ejemplares puede resultar difícil conocer el momento idóneo para la monta, en la actualidad muchos criadores hacen analizar las secreciones vaginales al microscopio.

Este suele ser un problema clásico en ejemplares que no se conocen, por ejemplo, cuando se busca un semental, etc., pero en hembras que no sean muy nerviosas normalmente no se presenta ningún problema ya que aceptan al macho con normalidad.


Cuando la hembra está en condiciones para la monta observaremos un comportamiento distinto a lo habitual. La cola la mueve de lado y busca el juego amoroso y de cortejo con el macho; en ocasiones puede ser algo agresiva si se trata de un ejemplar nervioso o poco habituada a la presencia de otros perros.

Para favorecer el acoplamiento es aconsejable que los ejemplares no se vean turbados por la presencia de otros perros y que el lugar sea llano. Hay muchos ejemplares que ante la presencia humana se retraen evitando así la monta. También hay ejemplares, tanto machos como hembras, que por motivos de preferencias individuales pueden rechazar el apareamiento con ciertos ejemplares. Con esto podemos llegar a la conclusión de que uno de los requisitos para que se produzca la monta, es la paciencia y en ningún caso forzar la situación, dándoles el tiempo necesario para que espontáneamente se produzca.

El apareamiento en sí consta de dos fases además del cortejo inicial.
En el cortejo los dos perros se observan, olisquean y lamen hasta que la hembra permite al macho que éste se le suba a la grupa, lo que habitualmente se conoce como monta, y permite la cópula o unión. Esta es la fase en la que la hembra puede rechazar al macho, incluso agresivamente, ya sea por no estar completado el cortejo o bien por otro motivo como los anteriormente mencionados.

En la primera fase del coito, el macho penetra a la hembra estando sobre la espalda de ésta. La segunda fase es el resultado de un mecanismo nervioso en el cual hay un aumento en los cuerpos cavernosos del pene y la musculatura vaginal se contrae, impidiendo de esta forma la separación, dando como resultado una eyaculación prolongada, ya que no dispone de vesículas seminales con función de depósito.

Una vez completada la monta, el macho girará con el fin de quedar en dirección opuesta a la hembra con el fin de poder separarse, empujando los dos con las patas traseras. Este proceso puede llevar desde pocos minutos hasta dos horas tomando como media 20 minutos. Es prudente en esta etapa no inquietar a los "novios" para evitar que puedan sufrir alguna lesión o se lastimen.

A partir de este momento, solo queda esperar dos meses para ver el resultado...

La Gestación

La gestación una vez realizada la monta, tiene una duración media de 60 días considerándose, un embarazo normal los que oscilan desde los 58 a los 63 días, pero también puede darse en ciertos ejemplares, principalmente por la edad, que el nacimiento llegue incluso el día 67 de gestación, lo que lo hace excepcional pero, sin representar ningún problema para la camada.

En la actualidad no existe todavía ningún test biológico que nos permita saber a ciencia cierta si una perra está en estado gestante o no. Esto nos lleva a esperar hasta el día 30 a partir del cual las manos expertas del veterinario podrán detectar con el método de la palpación la presencia de cachorros. También se podrá recurrir a la ecografía, que al igual que en los humanos, al no ser invasiva como los rayos X, no representa ningún peligro.
Aún existen viejos criadores que apoyados en las experiencia y por la observación de la hembra, logran saber si está o no en estado gestante, principalmente por que ésta adquiere una forma excepcional y el pelo se vuelve más brillante, pero es una forma empírica de saber si el embarazo se está llevando a cabo.

Durante el primer mes, incluso hasta los 40 días de gestación, no observaremos cambios externos, pero desde el día 40 en adelante la región abdominal habrá engordado y las mamas se empezarán a hacer evidentes, para llegar al día 50 con un aumento considerable, y hasta puede darse el caso con total normalidad de que de las mamas desde el día 50 empiecen a soltar algunas gotas de leche (en realidad calostro).

El desarrollo embrional tiene una progresión muy acelerada en su desarrollo a partir del día 20 de gestación como vemos en el gráfico, siendo las cifras de abajo las correspondientes a los días.

El número de cachorros es variable y puede ser que la región abdominal se ensanche mucho ya sea por que, son muchos cachorros pequeños o bien, pocos grandes. También veremos que la hembra gestante tiene una actividad casi normal, en lo que se refiere a juegos y trabajo que desarrolle. El carácter será más tranquilo en ejemplares nerviosos y todas buscarán más el contacto con su dueño.


Desde una semana antes del parto, es decir, desde el día 51 aproximadamente, notaremos una reducción notoria en la actividad de la perra, la cual escogerá un lugar tranquilo en la que permanecerá buenos ratos. Es muy normal que junte también almohadones o cojines, manta, etcétera, con el fin de preparar un nido para el parto.

Dos días antes del parto, la hembra cesará al máximo las actividades físicas, también disminuirá la cantidad de comida y se mostrará además de más sensible de carácter, más incomoda y buscará continuamente la presencia y compañía del dueño; es como si necesitara el apoyo emocional para saber que todo está bien.

Entre 24 a 36 horas antes del parto la temperatura rectal le bajará hasta los 37ºC y observaremos signos de relajamiento de los ligamentos en la pared abdominal y la vulva aumentará su tamaño, por la que secretará moco vaginal (lo normal es que sea sin sangre).

Cuando los signos anteriores se producen, debemos prepararnos por que el alumbramiento está próximo y veremos incrementada la "familia" rápidamente.

 

La comodidad en los últimos días de gestación son importantes para permitir el máximo descanso posible. En esta foto vemos a una embarazada 12 horas antes del parto. El nido está preparado desde hace varios días para que tenga impreso el olor de la madre.

El Parto

Alrededor del día 60 de gestación, como se comenta en la sección La Gestación, la hembra de pastor alemán está en condiciones para el nacimiento de una camada de crías, aunque dependiendo del ejemplar el período de gestación puede variar desde 58 a 67 días. Entre 24 a 36 horas antes del parto la temperatura rectal le bajará hasta los 37ºC y el apetito disminuirá hasta casi no comer desde unas 20 horas antes del parto. La hembra se mostrará intranquila y tratará de fabricar un nido o perrera recolectando cosas como cojines o almohadones si no se lo hemos proporcionado con anterioridad, cosa que es recomendable para que vaya adquiriendo el olor propio de la perra, que será la guía de los cachorros durante los primeros días de vida. Hay ejemplares que tratan de escarbar en el suelo para fabricar el nido donde nacerán los cachorros y la hembra normalmente lo desplazará del lugar que hemos escogido desde pocos centímetros hasta varios metros con el fin de "acomodarlo" a su gusto. También buscará el apoyo del dueño para reconfortarse y sentirse apoyada, cosa que deberemos hacerle sentir sin llegar a ser una molestia para ella.

Desde que apreciemos los primeros síntomas es muy recomendable tener preparado los utensilios que pueden llegar a hacernos falta, principalmente si la hembra es primeriza. Estos utensilios básicos son fáciles de encontrar y son: tijeras para cortar algún cordón umbilical si la perra no lo hiciera, hilo de sutura o llegado el caso hilo común de algodón para impedir hemorragias si nos vemos en la necesidad de cortar algún cordón, papel de celulosa (los que habitualmente se conocen, al menos en España, como rollos de cocina) para secar los cachorros si la madre no lo hace por estar alumbrando muy seguido y no tener tiempo para ello, suero fisiológico o cualquier solución desinfectante innocua para limpiar las mamas de la perra para que los cachorros puedan mamar. Todas estos utensilios deberán estar desinfectados para evitar infecciones y el lugar preparado en cuanto a aseo se refiere como a tranquilidad para no alterar a la que está a punto de ser madre. También es recomendable pedir la ayuda de alguien que tenga experiencia en otros partos por si fuera necesario intervenir y por lo que he podido presenciar, para tranquilizarnos. Es fundamental tener a la perra bajo control, pero sin llegar a molestarla.

Los síntomas externos que apreciaremos con facilidad, además del descenso de la temperatura, es la relajación de las paredes abdominales y el aumento del tamaño de la vulva. Cuando el parto en sí comienza, veremos claramente las contracciones y que la repetición de éstas se aceleran hasta que el primer cachorros nazca. Es normal que las perras primerizas tengan alguna que otra dificultad con las contracciones y se muestren nerviosas. Las contracciones harán que el tapón se rompa y expulsarán a los cachorros, uno a uno por el canal vaginal hasta su nacimiento.

 

La perra pare normalmente acostada pero puede también hacerlo de pie por algún motivo. El cachorro nacerá envuelto en una bolsa amniótica la que va unida por el cordón umbilical a la placenta. Puede nacer tanto de cabeza como al revés, no representando esto ningún problema. Junto con la cabeza veremos que también aparecen las patas delanteras, pero si sólo se presentara la cabeza o las patas, el cachorro tendrá dificultades para salir por lo que tal vez, deba intervenirse para facilitar el nacimiento, pero nunca tirando ya que produciríamos un desgarro por la fragilidad del cachorro y esto sería causa casi segura de muerte para el cachorrito, deberemos seguir tranquilamente el movimiento natural de propulsión que la perra va haciendo a intervalos regulares. Una vez el cachorro ha sido evacuado, la perra rasgará la bolsa amniótica (una bolsa transparente que "empaqueta" a cada cachorro y que contiene líquido amniótico) y le lamerá, primero la zona abdominal para facilitar y estimular la respiración del recién nacido y luego para secarlo. También cortará con los dientes el cordón umbilical y lamerá la parte que queda en el cachorro, siendo de unos dos centímetros aproximadamente. Luego comerá la placenta que es muy rica en nutrientes y de rápida absorción por el metabolismo, lo que le hace reponer fuerza dado que el desgaste energético de los trabajos propios del parto es elevado. La placenta es de un color verde oscuro brillante y su olor es muy intenso. Debemos permitir que la perra lo ingiera, pero vigilaremos que no sea de color amarillento o que huela pútridamente, ya que indicaría que puede haber alguna infección, cosa que representa un serio peligro para la perra y los cachorros. También es normal que haya perdidas medianamente abundantes de sangre. Una vez realizado todo este proceso, la madre acerca al cachorro a las mamas con el fin de que mame

 

El proceso se repetirá en cada uno de los cachorros que van naciendo. Normalmente el intervalo de tiempo de nacimiento entre un cachorro y otro suele ser desde 10 a 20 minutos hasta un par de horas para los primeros 3 ó 4 cachorros, aunque normalmente suelen nacer cada 25-30 minutos. Entre el cuarto y el quinto suele producirse un descanso ya que el cansancio de la perra es elevado, naciendo el quinto unas 2 horas después. El último cachorro, aunque excepcionalmente, puede nacer hasta 24 horas después de iniciarse el parto, en todo caso siempre es aconsejable la visita del veterinario para asegurarse de que todo anda bien.

La camada de pastor alemán suele ser por término medio de seis a siete cachorros pudiendo llegar hasta los diez. Si la camada es muy numerosa es recomendable en un descuido de la madre separar algunos, asegurándose de que estén secos y en un lugar cálido para que no molesten a la madre hasta que ésta pueda atenderlos.

Los cachorros al nacer suelen pesar por término medio 500 gramos los machos y 450 gramos las hembras. Cuando la camada es muy numerosa es lógico que pesen menos por lo que esta cifra puede bajar hasta los 400 gramos. Excepcionalmente se han dado casos de cachorros que han llegado a pesar 900 a 950 gramos. Por lo general la diferencia de pesos al nacer entre machos y hembras suele ser de 50 gramos, pero no es raro en absoluto que algunas hembras sean más grandes que los machos.

 

La Camada de cachorros

Los cachorros nada más nacer y con la ayuda de la madre buscarán mamar y estar lo más cerca posible de la madre para mantener el calor y dormir seguros. La actividad que desarrollan es mínima, duermen y maman, y la madre siempre estará lamiéndolos para mantenerlos secos y ayudarles en las micciones y deposiciones, que comerá con total naturalidad.

La percepción de los cachorros durante los primeros días se basa únicamente en el olfato que está presente desde el nacimiento y que es la guía que utilizan para llegar a la madre y en especial a los pezones para mamar. En principio son sordos y ciegos, el sentido auditivo empieza a desarrollarse desde el día 15 en adelante llegando a percibir las variaciones de tono en torno al día 30 de vida. La visión se desarrolla gradualmente y por el día 10 a 12 veremos que abren los ojos, siendo en principio claros y estando cubiertos por una membrana que con el paso de los días irá desapareciendo, permitiéndoles la visión plena para el día 22-27 de vida al tiempo que se les oscurecen los ojos.
La principal labor a desarrollar durante los primeros días es mínima, siendo la más importante la vigilancia de que todos los recién nacidos mamen y que la madre haga paseos diarios para favorecer la secreción láctea y activar las funciones intestinales, adormecidas por la inmovilidad. Hay hembras que sólo dejan mínimamente a los cachorros para hacer sus necesidades fisiológicas y no se alejan del nido en absoluto. Deberemos ser pacientes y alentarla para que lo haga, ya que el caminar, en definitiva, produce leche.

Durante los tres primeros días los cachorros mamarán de la madre un líquido lechoso llamado calostro. El calostro tiene una composición distinta a la leche en sí y además de ser altamente nutritiva es muy rica en grasas y glóbulos blancos. La función principal del calostro es la de transmitir a los cachorros los anticuerpos de la madre para que el organismo de los recién nacidos reaccionen ante sustancias extrañas con su propio sistema inmunológico.
Desde el cuarto día la madre secretará ya leche que los cachorros irán mamando a intervalos regulares, al principio cada una hora aproximadamente y luego distanciando las tomas hasta completar el destete.

Como se dice más arriba, el cuidado de los cachorros durante los primeros días se reduce básicamente a la vigilancia de que todos mamen y que se mantengan secos y calientes si hace frío y algo más frescos si el calor es fuerte en verano. Nuestras atenciones deberán centrarse en la madre asegurándonos darle dos buenas comidas diarias en lo referente a la calidad de los alimentos, normalmente comida para cachorros y agregarle en la comida algún complejo que contenga calcio, ya que puede darse el caso de que a los pocos días de empezar a amamantar a la camada se produzca una fuerte bajada de calcio en el organismo originando una tetania (con síntomas muy claros y notorios), siempre el consejo experto del veterinario nos dirá como suministrar el calcio y como actuar.


Después del parto la perra continuará evacuando flujo por la vulva con algo de sangre y tal vez, algunos restos de tejidos. Esta situación es totalmente normal y puede desarrollarse hasta los 15 días siguientes al alumbramiento sin representar riesgo, siempre que no huelan pútridamente y no se prolongue durante más tiempo. Si se detectará alguna anormalidad, resultará indispensable la visita al veterinario.


Otro de los cuidados a desarrollar es la vigilancia de las mamas de la madre. Notaremos que la temperatura al tacto es superior al resto del cuerpo, cosa que resulta del todo normal si es hasta 3 grados más. También habrá que vigilar que no le duelan y que no estén obstruidas, paro lo que podremos drenárselas levemente para comprobarlas.

Entre el segundo y tercer día de vida se caerá el resto de cordón umbilical que aún tienen los cachorros y que se habrá ido secando. La madre los lamerá para mantener la limpieza y es normal que los ingiera tras el desprendimiento. También por la misma fecha empezarán a mamar leche y el calostro dejará de ser secretado por la madre. Esto se reflejará muy nítidamente en el peso de los recién nacidos ya que cuando empiezan a mamar leche el peso tiene una progresión significativa, doblándolo en 10 días aproximadamente, mientras que cuando sólo maman calostro el peso no experimenta cambios, e incluso, en las primeras 24 horas puede darse algo de pérdida de peso.

 

El desarrollo de la camada, es muy rápida y nos sorprenderá al mes de nacidos los saltos y correteos que realizan con total soltura. Para reflejar una cronología en el desarrollo de los primeros 28 días de vida, veamos la siguiente tabla:

Días de Vida

Descripción

1 a 2

La actividad es mínima y maman calostro de la madre. Algunos pueden perder algunos gramos de peso (alrededor de 25 grs) el primer día.

3 a 5 Maman ya leche todo lo que pueden y suelen hacerlo cada una hora. El peso aumenta diariamente unos 50 grs. aproximadamente.
5 a 7 Continúan con la misma tónica anterior sólo que la actividad aumenta y empiezan a utilizar las patas traseras para alcanzar una buena posición para mamar y las patas delanteras para presionar en la mama.
8 a 10 Los desplazamientos empiezan a ser notorios buscando zonas frescas si hace calor o calientes si hace frío. Empiezan a distanciar la frecuencia en la que se alimentan.
10 a 11 Inician los intentos tambaleantes por ponerse de pie.
12 a 14 Empezarán a abrir los ojos, que serán claros al principio y estarán cubiertos por una membrana que los protegerá de la claridad intensa. Las encías se empiezan a inflamar augurando la próxima dentición. Los intentos por ponerse de pie empiezan a dar sus frutos con los primeros pasos titubeantes. La madre empieza a separarse de ellos hacia un lugar donde pueda tener una atenta visión de todos ya que entre ellos se van separando. La frecuencia de comidas se va distanciando cada 3 ó 4 horas. Han doblado el peso inicial.
15 a 18 Las encías están inflamadas y hacen aparición los primeros dientes. Los juegos entre los hermanos comienzan y descubren el placer de morderse. El sistema auditivo se va desarrollando y ya empiezan a reconocer a los cuidadores.
19 a 21 Se puede iniciar el destete alternando 4 comidas diarias, dos a cargo de la madre y dos por nuestra cuenta. Los dientes continúan saliendo y estarán casi todas las piezas de leche, con los que morderán a la madre sin contemplación en los juegos o mientras maman.
23 a 25 La actividad es muy notoria. Caminan con soltura, corren tras los hermanos en sus juegos simulando la caza y trepan escalones que bajarán de un brinco.
26 a 28 Distinguen la intensidad y tono de los sonidos. La visión está casi desarrollada en su totalidad percibiendo objetos en movimiento con soltura.
28 a 30 La madre al ser mordida en los pezones buscará no darles de mamar, por lo que será bueno que el destete se haya realizado. Es muy recomendable a esta edad empezar las desparasitaciones. Reconocerán claramente a los cuidadores y buscarán jugar y sus cariños.

 Consejos

Hay muchos factores a tener en cuenta a la hora de la cría del pastor alemán, hay clubs que hacen recomendaciones en una dirección y otros clubs hacen hincapié en otros aspectos, aunque todos coinciden en cuestiones para que la raza sea cada día mejor, eliminando defectos que limitan, tanto en el trabajo como en la belleza, a los ejemplares.


En este sentido, la siguiente lista destaca los más importantes para ser tenidos en cuenta.

- Para la cría se deben destinar ejemplares que hayan cumplido los 2 años de edad.
- Deben ser perros que se encuadren dentro del estándar definido para la raza.
- Los padres tiene que estar en posesión del Libre "a" de displasia.
- Tener la dentadura correcta y sin prognatismo.
- El carácter debe ser equilibrado y estar dentro del estándar.
- Si se es miembro del club de la raza, obtener el Apto de Cría o pedir consejo al club que seguramente aclarará las dudas que se planteen para obtenerlo.

Plan sanitario del cachorro

Día
1 Nacimiento
10 Abren los ojos
15 Desparasitación
20 Ya empieza a comer
30 Desparasitación
40-42 Vacunación: Parvovirus, Moquillo-Sarampión
45 Micro Chip / Tatuaje en la oreja
Desparasitación: Se pueden destetar
55 a 60 Hacerles análisis de materia fecal
75 Vacunación: Parvovirus, Moquillo-Hepatitis
90 Vacunación: Parvovirus-Coronavirus-Moquillo-Hepatitis
105 Vacuna Antirrábica
Vacuna quíntuple.
 

Consejos útiles:
El cachorro pastor alemán es un ser muy sensitivo, sabe cuando se le brinda cariño, cuando se lo quiere y cuando se lo rechaza. Es importante demostrar continuamente nuestro afecto, para que este afecto pase a ser parte de la buena salud del cachorro.
La definición de salud es ausencia de enfermedad, recordemos que hay enfermedades afectivas.

La evolución del peso de los cachorros

En general a la semana se duplica el peso de nacimiento. A las 2 semanas se duplica el peso de la primera, a las 3 semanas se triplica el peso de la primera, y a las cuatro semanas se cuadruplica el peso de la primera.

ejemplo:

El peso de los cachorros

Semana de vida Peso mínimo Peso medio Peso máximo
Primera 550 grs. 815 grs. 1050 grs.
Segunda 900 grs. 1500 grs. 2400 grs.
Tercera 1250 grs. 2080 grs. 2800 grs.
Cuarta 1650 grs. 2670 grs. 3500 grs.
Quinta 2000 grs. 4360 grs. 5500 grs.
Sexta 2500 grs. 4800 grs. 5560 grs.
Séptima 3000 grs. 5255 grs. 6750 grs.
Octava 3600 grs. 6480 grs. 7750 grs.
El término medio al nacer va de 425 grs. a 450 grs. (tabla según estudio del fundador de la raza Capitán Max Von Stephanitz)

Primeros cuidados

En los primeros días de vida del cachorro, deberemos tener en cuenta una serie de pequeños detalles básicos. Los más importantes son:


1) Comprobar que todos los cachorros mamen. Algunos más canijos suelen hacerlo en las mamas rudimentarias o atrofiadas que no dan leche, y esta forma de actuar hace que se pierdan energías.

2) Asegurarnos de que las mamas no estén duras o enquistadas, lo que imposibilitaría que los recién nacidos se alimentaran.

3) En el caso de que la madre no tuviera suficiente leche para todos los cachorros o careciera de ella, daremos de mamar a los recién nacidos con ayuda de un biberón cada 3 o 4 horas. Usaremos una leche en polvo especial para perros, de las muchas que existen en el mercado. Prepararemos la cantidad necesaria para cada vez; no es conveniente prepararla varias horas antes (como máximo cada dos tomas), ya que una larga conservación podría provocar diarrea en los cachorros. La leche preparada se administrará a una temperatura que oscilará entre los 30º y 40º.

4) Vigilar que ningún cachorro se aleje de la madre, pase frío o se moje. En este último caso, utilizaremos papel de celulosa, ya que absorbe las humedades que de forma natural rodean al cachorro.

5) Pesar a los cachorros diariamente. Durante la primera semana deben doblar su peso inicial.

6) Descargar a la madre de la dura tarea de la alimentación de los cachorros a partir de los 14 o 15 días. Daremos a los cachorros una alimentación mixta, en la que además de leche habrá carne, la cual cortaremos en pequeñas porciones, que les pondremos directamente en la boca. Es posible que el primer día ninguno de ellos la pruebe; si éste es el caso, repetiremos la operación al día siguiente, y así hasta que coman. La carne podrá ser de ternera sin grasa alguna.

7) Tener a punto un recipiente con agua para los pequeños desde el momento en que habrán los ojos, que es también cuando empezarán a beber, pues el bebedor de la madre resulta demasiado grande y en él no podrán hacerlo.

8) Especialmente durante los primeros días, evitar la presencia de extraños para que la madre no aborrezca o abandone a sus pequeños.

9) Evitar la visita de otros perros, ya que los cachorros podrían sufrir algún accidente o contraer cualquier infección.

El cachorro de la familia

Muchos son los motivos que pueden decidirnos a adquirir un cachorro. Generalmente buscamos un perro que podamos educar para guardia y protección de nuestra casa y de nuestra familia. También puede motivarnos el deseo de traer a casa un buen compañero para nuestros hijos. Sabemos que un buen cachorrito es algo hermoso, vivo, sensible, que establecerá con ellos una hermosa relación, un intercambio de amor y cariño mutuamente beneficioso. Pero aquí debemos hacer la primera advertencia. UN CACHORRO NO ES UN JUGUETE NI UN PASATIEMPO PASAJERO. Es un ser que necesitará nuestra dedicación , nuestra atención, nuestra tolerancia y también nuestra compañía. Nos retribuirá con creces con amor y fidelidad sin límites.

Este maravilloso ser que se incorpora a nuestro hogar es un compañero del hombre desde el principio de su existencia. Se produjo entre perro y hombre una feliz simbiosis, una mutua necesidad que les llevó a compartir su vida. Esta relación se fue modificando con las diferentes civilizaciones pero siempre se mantuvo vigente, a tal punto que hoy no hay en el mundo núcleos humanos que no posean perros.

Nos aprestamos ahora a vivir una serie de hechos apasionantes: la compra de un cachorro, su llegada a nuestra casa, su adaptación al nuevo hogar y luego una hermosa relación que se prolongará por 10 ó 15 años.

Para tener éxito, para que esa relación sea feliz, debemos entender la importancia de la misma y el cambio que el ingreso del cachorro significará para nuestra familia: ahora habrá en nuestro entorno un ser que nos necesita, que depende de nosotros para que su vida sea grata. Debemos asumir esa responsabilidad, analizándola bien previamente y entendiendo que vamos a contraer una obligación y que debemos hacerlo con gusto, con verdadero amor.

Condiciones que debe reunir quien va a adquirir un cachorro

Obviamente el amor y el gusto por los perros es condición indispensable para incorporar uno a nuestro hogar. Debemos saber también que tiempo y trabajo debemos dedicar al cachorro y si disponemos del mismo para poder atenderlo en forma metódica, diaria, siempre con el mismo gusto. Pensemos que el perro debe ser una agradable compañía y nunca una carga de la que deseamos librarnos al poco tiempo.

Es necesario que nuestra familia comparta nuestra opinión. Tratar de imponer la llegada del perrito forzando la aceptación es, la mayoría de las veces contraproducente y se traducirá en dificultades posteriores que, con seguridad, perjudicarán al cachorrito y a la relación familiar. Lo más sensato es resolver la compra en una reunión familiar para contar con la aceptación de la familia, pues en definitiva todos sus integrantes vivirán con el cachorrito. También, necesitamos disponer de un aceptable espacio, para darle al perro un hábitat adecuado. Ya veremos, que con algunas instalaciones simples y prácticas podemos arreglarnos aún sin disponer de terrenos o lugares grandes que, como es obvio, son preferibles, pero repito, no imprescindibles.


Resumiendo, los requisitos imprescindibles son:

Líneas de sangre actuales

En este apartado el Sr. Rieker mostró a través de esquemas la evolución de la raza en diferentes líneas de sangre, dejando patente las que se han impuesto hasta el momento y aquellas que han dejado de tener influencia, por no contar con reproductores significativos que les diesen continuidad. En el centro de la raza, como parte más potente dinámica y numerosa del Pastor Alemán moderno, situó las camadas "Q" y "F" de Arminius, que ofrecen múltiples ramificaciones paternas y maternas a través de "Odin v. Tannenmeise", "Enzo v.d. Burg Aliso", "Mark v. Haus Beck" , "Eiko v. Kirschental", "Cello v.d. Rómerau", "Wick v. Bad-Boll", etc. El Sr. Hans-Peter Rieker se extendió en múltiples consideraciones personales sobre ejemplares punteros de la última década, que suponen una inestimable ayuda a la hora de programar los cruces. De "Odin v. Tannenmeise" resaltó sus cualidades de tipo, fuerza de hueso, pigmentación e impronta masculina, alertando a la hora de cruzar para las caderas y aptitud en el ring.

Ese mismo planteamiento podía hacerse extensivo a su hijo "Jeck v. Noricum", del que destacó la calidad de su línea superior e inferior y su buena estructura.

De "Visum v. Armínius" apuntó la gran calidad en su línea materna, sobre todo a través de su abuela "Nati v. Grafenhain" a la que considera una de las mejores reproductoras.

De "Cello v.d. Rómerau" destacó la gran calidad de sus cuartos traseros, la posición de la cruz y de la grupa. Estas virtudes eran igualmente aplicables a algunos de sus descendientes más cualificados, como "Eros v. Luisenstrasse". A la hora de prevenir los riesgos de esta línea, hizo una llamada a tener en cuenta los problemas de exceso de talla y de la inclinación del húmero.

Resaltó la vitalidad de la reproducción a través de 'Mark v. Haus Beck", que ha tenido varios hijos Ausleses. De uno de ellos, "Nickor v. Holledau" dijo ser mejor reproductor de hembras que de machos. Para "Kimon v. Dan Alhedy's Hoeve" muchos puntos de elogio, con la armonía de proporciones como gran virtud. También fue muy elogioso para "Lasso v. Neuen Berg", ejemplar que, a su juicio, había presentado uno de los mejores, sino el mejor grupo de reproducción en la Sieger alemana de este año. Buen tamaño, armonía de proporciones, tipicidad, corrección anatómica... Precisó que aconsejaba acoplarlo con hembras que aportaron amplitud de movimiento.

De "Natz v. Steigerhof" destacó sus dotes comprobadas de buen reproductor, poniendo cuidado en el tamaño y el temperamento a la hora de cubrir.

La línea de "Uran v. Wildsteiger Land" fue considerada enormemente positiva y beneficiosa para el conjunto de la raza en muchos aspectos, uno de los principales, el que se refiere a la salud, la longevidad y el seguro para unas caderas libres de displasia.

De "Ulk v. Arlett" destacó sus excelentes proporciones, armonía tanto posado como en movimiento y su disposición para mostrarse en el ring. Respecto al nuevo Auslese "Xantos Shano" no podía juzgar todavía lógicamente sus dotes como reproductor, pero destacó su amplitud de movimiento que le hacia aconsejable para el cruce con hijas de "Lasso v. Neuen Berg".

En el apartado referido a líneas que tienen un futuro incierto por falta de continuidad, la del Sieger "Fanto v. Hirschel", cuyos mejores resultados venían a través de su hijo "Picolo v. Murrenh£jtt&. También veía oscura la continuidad de "Gundo v. Trienzbachtal", ya que el actual vicesieger "Cash v. Wildsteiger Land" no parece tener sucesor.

Y otro ejemplar que fue mítico en su día, el Sieger'83 "Dingo v. Haus Gero", tampoco tiene actualmente una continuidad clara por vía paterna. Destacó de este ejemplar el Sr. Rieker el buen tamaño, las proporciones y, sobre todo, la extraordinaria disposición para el trabajo y para mostrarse en los rines. Un buen nieto suyo, heredero de sus cualidades, "Quant v. Kirschental", Excelente 2º en la Sieger

Reglamento. Ley Internacional de Cría de Munich

Cuando los derechos y deberes de los propietarios de sementales y perras de cría no están regulados por leyes nacionales o por reglamentos elaborados en las diversas sociedades caninas, se recurre, en caso necesario, a las "Normas Internacionales de Cría de Munich", redactadas con ocasión del XIl Congreso cinófilo mundial de Munich del 21, 22 y 23 de marzo de 1934, organizado por la FCI.

Art. 1 - La perra viaja por cuenta y riesgo de su propietario. El propietario del semental debe ofrecer a la perra, durante el período en que está bajo su custodia, todos los cuidados que un criador concienzudo reserva a sus propios perros.
Art. 2 - Los gastos de viaje, de ida y vuelta, corren a cuenta del propietario de la perra.
Art. 3 - Lo mismo vale también para los gastos extraordinarios que el propietario del semental deba realizar en interés de la perra: gastos de enfermedad, de estancia extraordinaria tras el apareamiento o el término del celo, gastos de transporte, etc.
Art. 4 - Sin el formal consentimiento del propietario de la perra, no puede sustituirse por otro el semental convenido.
Art. 5 - En caso de apareamiento fortuito con un semental distinto del convenido, el propietario del semental tendrá todas las obligaciones estipuladas y ningún derecho. No tiene ninguna obligación especial, más que el reembolso del precio de este apareamiento y de los gastos de viaje de la perra. Sin embargo, si el apareamiento fortuito tiene lugar antes de la unión con el semental convenido, puede realizarse también un apareamiento con este último con la autorización del propietario de la perra; en este caso, los derechos y deberes de las partes son los mismos. El segundo apareamiento se retrasará todo lo posible.
Art. 6 - En caso de que la perra haya sido montada por varios sementales, el certificado de apareamiento mencionará sus nombres y la fecha de las montas.
Art. 7 - Normalmente no habrá repeticiones, salvo acuerdo expreso.
Art. 8 - En caso de muerte de la perra junto al propietario del semental, éste se hará cargo de los gastos del certificado de defunción, realizado por un veterinario. Avisará además telegráficamente al propietario de la perra para preguntarle si desea, por su cuenta, la autopsia.
Art. 9 - Cuando se establece una cantidad de dinero como pago del apareamiento, el propietario del semental redactará el certificado de apareamiento sólo después de haber recibido la suma pactada.
Art. 10 - Si el propietario del semental consiente al servicio de éste sin haber recibido la suma por anticipado, es legal que reenvíe la perra previo pago del precio del apareamiento, de los gastos de transporte y de aquellos otros extraordinarios mencionados en el art. 3.
Art. 11 - Cuando, por cualquier razón distinta del apareamiento fortuito, la perra no haya podido aparearse con el semental convenido, el propietario del semental tiene derecho sólo a los gastos de transporte y a los extraordinarios mencionados en el art. 3.
Art. 12 - Si, después del apareamiento, la perra no queda preñada, el propietario del semental conserva sus derechos y la suma convenida.
Art. 13 - No obstante, el propietario de la perra o su habiente derecho puede obtener, para la misma perra, el apareamiento con el mismo semental al primer o segundo estro siguiente, a su elección, sin tener que pagar de nuevo la cantidad pactada.
Art. 14 - Si durante este tiempo el propietario del semental cede este último, deberá imponer a quien lo compre las obligaciones expresadas en el artículo anterior. El cedente no garantiza, sin embargo, el hecho de que el nuevo propietario cumpla las obligaciones. Aquel debe demostrar solamente que ha impuesto la cláusula. Si se olvida imponer la cláusula y el nuevo propietario no está dispuesto a cumplirla gratuitamente, el cedente debe reembolsar lo que ha recibido por el apareamiento.
Art. 15 - En caso de venta del semental o de cambio de residencia, si es necesario para un nuevo apareamiento un desplazamiento a otro país o a una distancia superior a 100 km. respecto a la que existía entre las residencias de los dos propietarios en el momento del primer apareamiento, el propietario de la perra puede, si así lo prefiere, renunciando a la repetición del apareamiento, obtener del propietario que ha recibido la suma el reembolso de la mitad de la cantidad pactada por el apareamiento infructuoso.
Art. 16 - Cuando las condiciones de la remuneración del apareamiento no se hayan establecido o cuando la propia remuneración sea acordada mediante la elección de un cachorro, el propietario del semental tiene derecho a realizar la primera elección de un solo cachorro de toda la camada, entre el 42º y el 49º día después del nacimiento. También puede ejercer antes este derecho. En caso de acuerdo con el propietario de la madre, puede retardar la elección como máximo hasta el 60º día.
Art. 17 - Si la perra muere antes del parto, si no ha quedado preñada, si todos los cachorros mueren al momento de nacer, los propietarios pierden, cada uno de ellos, sus derechos.
Art. 18 - Durante los cinco primeros días siguientes al nacimiento, el propietario de la madre debe poner en conocimiento del propietario del semental el número, el sexo y, cuando la raza lo permite, el color de los cachorros venidos al mundo, así como los fallecimientos acaecidos, eventualmente, durante este espacio de tiempo. El propietario del semental debe, una vez recibida esta información, enviar el certificado de apareamiento.
Art. 19 - Si hay un solo cachorro vivo en el momento de la elección, éste pertenece al propietario del semental. El propietario de la madre tendrá, sin embargo, la posibilidad de conservar al único superviviente pagando el precio habitualmente requerido por el apareamiento con el semental. Si no se llega a un acuerdo sobre el precio, éste será fijado por un árbitro.
Art. 20 - El propietario de la perra debe dedicar a la camada todos los cuidados de un criador concienzudo, Cuando el estándar de la raza prevea el acortamiento de la cola, esta operación se le debe realizar a toda la camada conforme a las reglas y en el tiempo justo a fin de que la herida haya cicatrizado por completo antes del 42º día. Deberá cortar igualmente los espolones de las patas traseras o delanteras cuando se haya convenido esta operación.
Art. 21 - El propietario del semental no debe pagar cantidad alguna ni por estas intervenciones ni por la cría hasta el 49º día.
Art. 22 - Si, a pesar de un requerimiento por carta certificada, enviado después del 49º día, el propietario del semental no ha ejercido aún su derecho de elección, a los 56 días, el propietario de la perra puede hacer qué lo ejerza un veterinario o una persona competente a expensas del propietario del semental. El cachorro así elegido puede ser enviado previo pago de los gastos de veterinario, de embalaje, de transporte o de cría a partir del 49º día.
Art. 23 - En los países donde la inscripción en el Libro de orígenes se haga por camada, el propietario de la perra debe proceder a la inscripción de la camada entera por cuenta propia en el tiempo prescrito y ceder gratuitamente el pedigree del cachorro elegido por el propietario del semental.
Art. 24 - En los demás países o si la camada no resultase apta para ser inscrita en el Libro de orígenes, el propietario de la madre expedirá, para el cachorro elegido, un pedigree lo más completo posible, remontándose hasta los "abuelos". Si, posteriormente, el semental o la madre cumpliesen las condiciones requeridas para tener acceso al Libro de Orígenes, el propietario de la perra o del semental tiene la obligación de cumplir las formalidades necesarias para la inscripción del semental o de la perra, si el propietario del cachorro elegido lo solicita.
Art. 25 - Si la perra es cedida antes del parto o si la camada es cedida antes de la fecha fijada para la elección, el cedente debe imponer las obligaciones arriba mencionadas al nuevo propietario.
Art. 26 - Si el cedente ha olvidado imponer estas obligaciones y si, por esta razón, el nuevo propietario no permite el ejercicio gratuito de la elección, el propietario del semental tiene derecho, por compensación, al doble del precio normal establecido para el apareamiento con un semental de similar categoría; en caso de disconformidad con el precio, se requerirá la presencia de un árbitro.
Art. 27 - El propietario del semental puede, si lo prefiere, exigir el precio normal fijado eventualmente por un árbitro, si el propietario de la hembra, a causa de venta, cambio de residencia, etc., le obliga a ejercer su elección a una distancia superior a 100 km. respecto a la que existía entre las residencias de los dos propietarios en el momento del apareamiento.
Art. 28 - Cuando un apareamiento se establece mediante el pago de una cantidad y la elección de un cachorro, el propietario del semental, salvo que haya un contrato diferente, tiene derecho a ejercer la segunda elección. En este caso las reglas descritas más arriba deberán ser observadas en lo referente al pago de una parte y a la elección de la otra. Si la perra muere antes del parto, si todos los cachorros mueren al nacer, si la perra no queda preñada, o si nace o sobrevive un único cachorro, el propietario del semental conserva única y exclusivamente su derecho a la cantidad de dinero sin repetición del apareamiento.
Art. 29 - Las reglas establecidas por esta normativa no son de aplicación en el caso de apareamientos hechos sin el consentimiento de los propietarios