Riesgos del cachorro
La crianza de un cachorrito Yorkshire es mucho menos complicada de lo que
pueda parecer, aunque hay unos cuantos detalles que se deben tener en cuenta. En
primer lugar, el yorkie es un perro fuerte, no suele ponerse enfermo a menudo, y
es mucho mas resistente de lo que parece. Solo tiene dos puntos débiles
importantes: el estómago y los golpes.
En primer lugar, el estómago. Tu cachorrito siempre parecerá muerto de hambre,
por mucho que le des de comer. Son unos glotones y comerían hasta reventar si
les dejas. Los empachos son frecuentes hasta que se aprende a calcular la ración
de comida que les corresponde. Tu solo imagina mirando a tu perrito de que tamaño
puede ser su estómago, y calcula la cantidad de comida justa para llenarlo.
Por otro lado, al ser tan pequeños su mirada está casi al nivel del suelo.
Cualquier cosa que vean en él llama su atención. Son pequeñas aspiradoras con
patas, y se lo comen todo hasta que alcanzan cierta edad. Hasta los cinco o seis
meses hay que tener mucho cuidado con lo que se deja por el suelo porque sin
duda se lo comerán: juguetes de los niños, esponjas, lo que sea. Es en estos
primeros meses que muchos cachorros de Yorkshire mueren por atascos
intestinales, perforaciones por objetos duros que se han tragado, o infecciones
por comer cosas que encuentran en mal estado cuando salen a pasear a la calle.
Y es precisamente cuando salen a pasear a la calle, tras las ultimas vacunas, a
los tres meses cuando comienzan nuevos peligros. El cachorrito es curioso,
inquieto y quiere verlo todo. Tenderá a correr y saltar por todas partes
alocadamente. Hay dos peligros principales: los coches y otros perros mayores.
Los atropellos son muy frecuentes, son perros pequeños y muy rápidos, se meten
bajo las ruedas casi antes de que uno se de cuenta.
Y son también muy gamberros, no parecen darse cuenta de lo pequeño de su tamaño,
y tienen la mala costumbre de provocar a perros de razas mayores y ladrarles.
Son muchos los que mueren atacados por estos perros. Es mas, normalmente el
Yorkie no hace nada para provocarles, es simplemente que su pequeño tamaño les
despierta el instinto de caza (después de todo, tienen instintos y muy
desarrollados) y se lanzan contra él, matándolos en muchos casos.
Para evitar todo esto, lo mejor es llevar al perro atado con correa hasta que
estemos en lugar seguro, donde no haya perros cerca, ni coches. De todas formas,
aun así es necesario mantener la precaución, ya que son perros caros y de
capricho, y no es nada raro que en un momento de descuido te roben al perro. Lo
mejor es tenerlo sujeto con la correa extensible, y no perderlo de vista cuando
lo saques a pasear.