ELECCIÓN DEL CACHORRO

 

Lo primero a lo que nos enfrentamos a la hora de comprar un cachorrito de Yorkshire es la elección del perrito. Normalmente veremos a una camada completa. La primera pregunta que uno se hace es ¿Macho o hembra?

En esta raza no hay mucha diferencia entre unas y otros. La diferencia viene marcada por cada individuo, no por el sexo.

Principalmente hay que tener en cuenta que las hembras tienen un celo cada seis meses (aproximadamente) y los machos no. Aunque no manchan mucho, atraen a los machos y puede resultar incómodo, según se mire. Con tener cuidado durante esa quincena con ella, se evitarán embarazos no deseados.

Por otro lado, los machos no tienen el celo, pero a la hora de orinar, levantan la patita. Si se les enseña bien, no lo harán nunca en casa. Pero hay que tenerlo en cuenta para aquellos propietarios que ya tengan la idea de no pasear diariamente a su perrito.

Vale la pena remarcar que es un falso mito el hecho de que las hembras sean más cariñosas que los machos, pues no siempre es cierto. Depende de cada cachorrito. Existen machos muy cariñosos, igual que existen hembras muy cariñosas. Lo que debe guiar nuestra elección es precisamente el carácter de cada cachorro en particular.

Normalmente ocurre un fenómeno curioso cuando uno va a comprar un Yorkie de una camada: uno de los cachorritos se acerca en primer lugar al posible comprador, o se siente atraído a primera vista por un cachorrito en particular, y suele ser el cachorrito que uno andaba buscando.

Otra pregunta que uno se plantea cuando compra un Yorkie es también el tamaño. Es una raza de tamaño pequeño, seguro que no va a llegar nunca al tamaño de un perro pastor, pero dentro de los Yorkies hay tamaños mayores y menores. No siempre el más pequeño de la camada continúa a lo largo de su crecimiento siendo el pequeño. Es difícil concretar un tamaño de adulto cuando son pequeños, pues hablamos de seres vivos, con su propia evolución, y no siguen unas normas. El tamaño que alcanzará de adulto un cachorrito dependerá de muchos factores: la herencia genética, el número de cachorros en el parto, la alimentación, enfermedades, etc. Pero aún con eso, no se puede nunca certificar un tamaño, pues excepciones las hay siempre. De unos padres de gran tamaño salen a veces perritos muy chiquititos, y por el contrario, también a veces, de unos padres muy pequeñitos, salen cachorros grandes, de esos que uno dice: ¡Parece mentira que sean sus padres!

Ojo, que grande en un Yorkie puede querer decir 5 ó 6 kilos, que tampoco es tanto. En cuanto al tamaño pequeño, suele estar en 1,5 Kg. Lo normal es un perrito que pese entre 2,5 Kg. y 3 Kg.

Al tema del tamaño, añado que el Yorkshire no es comparable a otras razas en cuanto al tamaño y el sexo. Me explico: En la mayoría de las razas, el macho suele ser más grande que la hembra. No es igual en el Yorkshire Terrier. En este caso, el tamaño dependerá, como antes he mencionado, de cada individuo. Hay hembras grandes, hembras pequeñas, machos grandes y machos pequeños. No de una misma camada las hembras serán menores que los machos. O a lo mejor sí, pero no por norma, sino porque hayan salido unos machos grandes o unas hembras pequeñas.

También en relación con el tamaño hay que saber que cuanto más pequeñito sea el Yorkshire de adulto, más delicado será. Aguantará mucho más trote un perrito de unos 3 Kg, que el de 1,5 Kg. ya sea para jugar con niños, dar vida a una pareja de ancianos, etc.

Sin embargo, si el tamaño nos importa mucho, existe otra opción, que es comprar perros de mayor edad, en los que ya se vea más claro cual es su desarrollo. Así, a los tres meses un perro pesa aproximadamente la mitad de lo que pesará de adulto. O si se quiere, comprar un perro ya adulto. Estas dos opciones tienen un problema: la mayor parte de los cachorros se venden a los dos meses de su nacimiento. Los que quedan a los tres meses sin vender, suelen ser los que otros compradores no han elegido. Esto no es nada malo, sólo que reduce las opciones para elegir. Y en el caso de un perro adulto, nos perdemos la fase de cachorro, aparte de que el precio suele ser más alto si el perro es una belleza.

Otra característica, para mi gusto la más importante a la hora de comprar un cachorro: la salud. Que el cachorro esté sano, juguetón, que no se le note decaído, que no "huela raro", que tenga sus desparasitaciones y vacunas en regla (lo que podremos comprobar por su cartilla veterinaria, que debe tener ya en el momento de la venta). Esto no es el pedigree, es importante tenerlo claro.

El pedigree es el certificado de la inscripción del cachorro en la sociedad canina como perro de raza auténtico, y su árbol genealógico. Normalmente tardan un tiempo en estar disponibles, así que no es extraño que a la hora de comprar un cachorro sólo tenga disponible el vendedor el recibo de haber solicitado su alta en la sociedad canina.

El proceso es el siguiente. Un cachorro sólo puede tener pedigree si el padre y la madre lo tienen. El criador, en primer lugar, da de alta la camada, notificando el nacimiento del número de cachorros de la camada. Al mes, solicita la inscripción de cada cachorro por separado en el L.O.E. (Libro de Orígenes Español). A cada cachorrito se le da entonces un nombre, y en caso de que el criador lo tenga, un segundo nombre que corresponde al afijo (una especie de apellido, que llevan todos los cachorritos criados por él). Este nombre es el que quedará registrado en el LOE junto a su número de identificación, el DNI de los perros. Este trámite lleva algún tiempo, uno o dos meses, y es por eso que el criador tendrá el recibo de haberlo solicitado, pero no aún el papel sellado por la sociedad canina. Cuando lo reciba, debe entregárselo al comprador. En él figurará el nombre y el numero de LOE, así como el nombre del propietario del perro.

En cuanto a la cartilla veterinaria, es algo necesario a la hora de comprar un cachorro. Se debe comprobar que tenga todas las vacunas, o si se compra antes de que se haya terminado de vacunar, que estén al día. No tiene nada que ver con el pedigree, es simplemente un documento en el que el veterinario registra las vacunaciones y desparasitaciones que lleva el cachorrito, y ni siquiera es obligatorio que el nombre coincida con el nombre del pedigree.

Tras la compra del cachorrito, es imprescindible realizarle una revisión veterinaria, para comprobar su estado de salud e informarse de lo que necesite a partir de ese momento. 

Resumen: características a observar:

-          Sexo: macho o hembra

-         Tamaño

-         Carácter

-         Registro en el LOE

-         Y sobre todo salud: reconocimiento veterinario, vacunas en regla, desparasitaciones al día.